Por Caroline Constantine, MA
Consejera especial del Ministerio de la Mujer
En respuesta a la resolución del GBC de Nortamérica que condena el abuso, el Ministerio de la Mujer publicó el siguiente folleto para educar a las mujeres acerca de la violencia doméstica. Aunque parte de la información aplica únicamente para Norteamérica, otra parte del material es válida para todo el mundo. Este es solo uno de los tres folletos que publicó el Ministerio; los otros dos ya no están disponibles.
Queridas hermanas espirituales:
La violencia doméstica es una preocupación creciente en nuestro mundo actual. Es importante que todas las mujeres entiendan tanto los signos como las ramificaciones de la violencia doméstica. Ya sea que se enfrenten al abuso emocional y/o físico en su hogar, que ayuden a una amiga o familiar necesitada, o que trabajen en un equipo contra al abuso en su comunidad, la mayoría de las mujeres se enfrentarán a la violencia doméstica en su vida.
Dado que minimizar o descuidar una situación de agresión solo aumenta la probabilidad de que se produzca más violencia, es esencial que se tomen las medidas adecuadas tanto para evitar la violencia doméstica como para rectificar o eliminar las situaciones de abuso una vez que se produzcan.
Este panfleto provee guías prácticas para tratar con una situación de violencia doméstica. Por favor, ten en cuenta que ISKCON no aprueba la violencia doméstica, tal como se indica en la siguiente resolución del GBC y de los presidentes de templo de Norteamérica del año 1995:
La Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna condena firmemente todo tipo de abuso conyugal y el abuso fuera de los parámetros del matrimonio, incluyendo el abuso físico, verbal y emocional. Cualquier intento de justificar el abuso basándose en las enseñanzas de Srila Prabhupada es malinterpretado y firmemente rechazado.
Resolución del GBC, año 1995
¿Conoces a alguien que haya sufrido violencia doméstica? ¿O acaso te encuentras en una situación de abuso? Si es así, por favor no dudes o tengas miedo de buscar ayuda. Todas las formas de abuso, tanto burdas como sutiles, son elementos destructivos que ponen en grave peligro la estructura espiritual y social del movimiento Hare Krishna.
Datos sobre la violencia doméstica
La violencia doméstica va en contra de la ley, y su castigo incluye la detención inmediata y terapia obligatoria. Los tribunales suelen ser sensibles a las necesidades de la víctima y conceden órdenes de alejamiento cuando lo consideran necesario, así como la custodia de los hijos y la protección de los bienes en caso de separación.
Muchas mujeres se enfrentan a esta aterradora y difícil situación. Que cualquier mujer que se encuentre en una situación de maltrato sepa que no está sola.
Tradicionalmente, las mujeres han soportado los abusos en silencio. No obstante, el silencio perpetúa el abuso. Cuando encuentres la fuerza y el valor para hablar, poniendo fin al silencio, tu acción ayudará a hacer de ISKCON una comunidad segura para todas las mujeres. Tu acción también ayudará a tu abusador a darse cuenta de la seriedad de sus ofensas.
Para determinar si estas sufriendo abuso, responde a las siguientes preguntas:
- ¿Tu pareja ha utilizado la fuerza física para expresar su punto de vista y/o forzar sumisión?
- ¿Te ha empujado, golpeado o sujetado físicamente?
- ¿Te ha obligado físicamente a romper los principios regulativos en contra de tu voluntad?
- ¿Te ha amenazado verbalmente, intimidado o menospreciado delante de los demás?
- ¿Te obliga a aislarte o a depender económicamente?
- ¿Te destruye tus pertenencias?
- ¿En ocasiones tienes miedo o sientes que tú y tu familia están en peligro viviendo con tu cónyuge?
Si estás sufriendo abusos, estas son algunas de las pautas que debes seguir:
- Tú no eres responsable del abuso. Nada de lo que hagas o digas justifica el abuso. La responsabilidad recae en el agresor. Es posible que existan problemas de comunicación o comportamientos disfuncionales en la familia, pero estos no son las causas del maltrato.
- A menudo, las mujeres que se encuentran en relaciones de abuso escuchan que esto les sucede debido a sus propios problemas psicológicos. Esto es engañoso. Cualquier mujer puede sufrir maltrato. La autoestima baja, la depresión, la fatiga crónica y otros problemas frecuentemente son el resultado del maltrato, no la causa.
- El maltrato físico es ilegal. Si experimentas abuso físico te alentamos a tomar medidas inmediatas. Si la comunidad de ISKCON no provee una infraestructura, protección o apoyo adecuados, puedes llamar a un refugio local para mujeres o a una agencia de protección de menores. Consigue el número de teléfono. También puedes llamar a la policía. La violencia doméstica es un delito. En muchos estados, la policía detendrá al agresor y es posible que el fiscal presente cargos. Puede ser aterrador llamar a la policía; sin embargo, cuando te sientas preparada para dar este paso manifestarás de la manera más clara que el abuso no se puede tolerar por más tiempo. El arresto es el elemento disuasorio más fuerte e inmediato en la repetición de las agresiones, ya que proporciona la llamada de atención necesaria de que solo los peores hombres golpean a sus esposas. Si tu marido continúa con su comportamiento abusivo, los organismos de referencia de autoridad te ayudarán a garantizar tu seguridad, proteger a tu familia y proteger tus bienes. También pueden ayudar a reubicar a tu familia cuando sea necesario.
- Establece un plan de acción de seguridad. Localiza un lugar al que acudir en caso de emergencia. Habla con una amiga o un amigo con antelación para acordar ir a su casa. Si fuera necesario, esconde una llave de repuesto y algo de dinero.
- Busca ayuda y apoyo de una amiga o un amigo de confianza. En este momento necesitas a alguien en quien confiar. Esta persona debe ser una persona madura que tenga la capacidad de escuchar, apoyar, ser una aliada y no juzgar. Es importante que sea totalmente capaz de mantener la confidencialidad.
- Únete a un grupo de apoyo en el que puedas romper el silencio que sustenta el abuso. Saca la situación a la luz.
- Busca ayuda. Busca un consejero o terapeuta que pueda ayudarte en este proceso. También puedes buscar el apoyo de personas devotas, siempre y cuando estén capacitadas en el ámbito de la violencia doméstica.
- El maltratador también necesita ayuda profesional inmediata; sin embargo, este no es el momento de hacer terapia de pareja. La terapia de pareja puede ser el catalizador de nuevos abusos. Es mejor trabajar por separado hasta que se restablezca la estabilidad en la relación y haya seguridad garantizada.
- Puedes trabajar con un terapeuta cualificado y experto, aunque no sea devoto o devota. Encuentra a alguien con quien te sientas cómoda. Habla con esta persona sobre tus principios religiosos y trabaja solamente con alguien que no tiene prejuicios contra tu estilo de vida. Ten en cuenta que muchos estados exigen que el terapeuta presente una denuncia legal en situaciones de abuso ilegal.
- A menudo, hay terapeutas que ajustan sus tarifas de acuerdo con el nivel de ingresos del paciente, o incluso ofrecen sus servicios de forma gratuita si es necesario. Solicita más información al respecto.
- Documenta todos los casos de agresión. Es necesario anotar todas las experiencias por muchas razones. Si al final decides emprender acciones legales, estos testimonios te servirán como prueba legal. Incluso si todavía no estás preparada para emprender una acción legal, escribir sobre tus vivencias, pensamientos y sentimientos valida tu experiencia, te ayuda a percibir y registrar los ciclos o patrones del abuso y libera tus emociones.
Las estadísticas muestran que el 95% de las víctimas de la violencia doméstica, también conocidas como víctimas de agresión física, son mujeres (aunque los hombres también pueden ser víctimas). Estas directrices se han escrito para 1) aumentar la comprensión de este delito tan grave, y 2) identificar los abusos sutiles que pueden conducir a la agresión física.
El maltrato no tiene cabida en el servicio devocional. Es una ofensa contra otra persona vaishnava. Aunque a veces podemos corregir a un ser querido por un comportamiento irresponsable, el maltrato es una consecuencia de la identificación corporal, la lujuria, el orgullo y la ira. El maltrato tiene que ver con el poder y el control, es la antítesis de la protección.
La siguiente lista de tácticas abusivas comunes te ayudará a determinar si tu comportamiento puede ser abusivo. Utiliza esta lista para evaluar tus acciones en relación con tu pareja.
- Si controlas a la fuerza lo que hace tu pareja; le dificultas seguir sus prácticas devocionales; le impides que se reúna con hermanas/os espirituales (considerando lo que es apropiado según su sexo y servicio) y con sus seres queridos; le restringes que salga de casa para realizar actividades prácticas y devocionales; la tratas irrespetuosamente o actúas con celos: estás haciendo un mal uso del privilegio masculino o dominante.
- Si degradas a tu pareja; la insultas; la humillas; le mientes; la avergüenzas o la haces sentir innecesariamente culpable, sobre todo delante de los demás; amenazas que vas a quitarle a los hijos o que los pondrás en medio de los desacuerdos: esto es abuso emocional.
- Si atemorizas a tu pareja con tus miradas o tus acciones; destruyendo bienes o mostrando armas; o si amenazas con hacerle daño o suicidarte: esto es coacción e intimidación.
- Si impides que tu pareja tenga acceso a los recursos adecuados para las necesidades de la familia; le obligas a pedirte dinero; le obligas a mantener económicamente a la familia y tú no te haces responsable de tu parte; gastas la herencia familiar de tu cónyuge o los regalos financieros en contra de su voluntad o sin su conocimiento; o mantienes en secreto la información financiera necesaria: esto podría ser abuso económico.
- Si abandonas a la familia o amenazas constantemente con irte; descuidas sus necesidades prácticas o hablas irresponsablemente de sus necesidades con otros: esto es irresponsable y negligente.
- Si empujas, golpeas o das patadas; ahorcas, tiras del pelo o sujetas físicamente: esto es maltrato físico. Es ilegal.
- Si minimizas el abuso diciendo que no querías hacerle daño o diciendo que el abuso no ocurrió, o si le dices a tu pareja que ella lo causó: esto es negar o acusar.
Las personas devotas son naturalmente amables. Aunque a veces sea difícil ser responsable y mantener la paz en la familia, no te beneficiará actuar de forma irresponsable, negativa o violenta. El abuso es una elección. Es un comportamiento aprendido. Si eres abusivo con tu pareja, debes cambiar tu comportamiento.
A menudo, los patrones de abuso emocional y sutil se aprenden en el pasado, antes de comenzar a practicar la conciencia de Krishna. Aun así, estos patrones a veces se refuerzan debido a la falta de respeto y el odio hacia el sexo opuesto por parte de los aspirantes a renunciantes. Las tendencias abusivas se agravan por los sentimientos de dominación y deseos sexuales insatisfechos. Así, el abuso sutil a menudo conduce al abuso físico.
Para evitar este patrón, primero debemos reconocer nuestras propias debilidades y nuestra tendencia al abuso como algo distinto a otras debilidades, faltas, roles y acciones.
El 70% de los maltratadores proceden de hogares violentos. Si eres un maltratador, no estás solo. Tienes tus propias heridas que curar. Sin embargo, debes detener el comportamiento violento. Debes tener el valor de revelar el abuso a un amigo devoto de confianza y/o a un líder del templo que no minimice la gravedad de la situación y que te ayude a superar tus dificultades. El asesoramiento profesional, la terapia y un grupo de apoyo para maltratadores u otro tipo de apoyo pueden ser de gran ayuda. Recuerda que el maltrato físico es un delito punible y que las autoridades locales lo toman muy en serio.
Si tu cónyuge ha actuado indebidamente, no le hagas responsable de tus acciones. El ingrediente más importante para restablecer la relación con tu familia es comprometerte a cambiar.
Cuando hay abuso en una relación se experimenta como una grave traición a la confianza. A medida que comiences a sanar tus heridas, prepárate para un largo período de reparación antes de llegar a reconciliarte completamente. Este trabajo difícil de renunciar al control y al dominio sobre los demás garantizará tu progreso en la vida devocional y mejorará la relación con tus compañeras y compañeros devotos.
Y a medida que trabajes para cambiar los hábitos y prejuicios negativos, tu esfuerzo beneficiará a las personas devotas de todas partes. Desempeñarás un papel importante para el fortalecimiento y la construcción de nuestra sociedad ISKCON.
- Si estás sufriendo abusos físicos, ¡busca ayuda de inmediato!
- La violencia doméstica se condena tanto en nuestra sociedad espiritual y cultural como en la ley de nuestra sociedad secular.
- Si te preocupa la seguridad de tu comunidad toma cartas en el asunto.
- Siéntate con las mujeres de tu comunidad y habla abiertamente de la violencia doméstica.
- Presta apoyo cuando sea necesario.
- Crea un equipo contra la violencia doméstica para estar preparada cuando ocurra una tragedia. Y determina qué hacer en caso de violencia doméstica física: quién cocinará, quién prestará apoyo, quién hablará con el presidente del templo, etc.
La fuente de referencia principal incluye:
Boulder County Safehouse, Inc. and Violence in the Family: A Workshop Curriculum for Clergy and Other Helpers by Marie M. Fortune; The Pilgrim Press: Cleveland, Ohio 1983.

Deja un comentario