¿Qué significa proteger a la mujer?

Por Radha Devi Dasi
Ministra Vaisnavi en ISKCON – www.vaishnaviministry.org

Mucho se habla de la protección a la mujer, pero en general no hablamos mucho de su verdadero significado. Srila Prabhupada repitió muchas veces que las mujeres necesitan ser protegidas y, a pesar de ello, no definimos los términos: qué significa proteger a la mujer, cuál es el objetivo, qué desafíos enfrentamos al intentar implementarlo y qué ejemplos podemos encontrar en el el Srimad-Bhagavatam.

Definición de “protección”

Cuando buscamos la palabra “proteger” en el diccionario, algunos de los significados que encontramos son:

  • Defender contra un ataque
  • Proteger de la exposición
  • Compensar ante una pérdida – Mantener la integridad de algo

Así pues, usamos diferentes métodos para lograr diferentes tipos de protección. De alguna manera, se asume que proteger se refiere únicamente a proteger de la exposición; es decir, que proteger a la mujer equivale a limitar sus actividades al cuidado de su familia o actividades del hogar.

Objetivos de proteger a la mujer

Para poder comprender a qué se refería Srila Prabhupada tenemos que considerar cuál es el objetivo de proteger a la mujer. Todo lo que nos dio Srila Prabhupada tenía la meta principal de ayudarnos a volvernos más conscientes de Krishna. Por eso, cualquier norma que impida a las mujeres ser conscientes de Krishna no es una buena norma.

En el Bhagavad-gita, Srila Prabhupada aborda el tema de manera específica, y el significado del verso 1.40 se suele usar en relación con la protección de la mujer:

Una buena población depende de la castidad y la fidelidad de sus mujeres… Tanto los niños como las mujeres requieren que los miembros mayores de la familia los proteja… Siempre se debe ocupar a las mujeres en las actividades religiosas de las diferentes tradiciones familiares.

Estas son apenas tres frases de todo el párrafo y en ellas encontramos información que solemos por alto. Un ejemplo es la protección por parte de los miembros mayores de la familia. Se dice que las mujeres necesitan ser protegidas por el padre, el esposo y los hijos. ¿Por qué razón Srila Prabhupada dice “miembros mayores de la familia”? Esta frase solo tiene sentido si incluimos a las mujeres en la categoría de “miembros mayores”. La idea de que la protección solo puede venir de los hombres es posiblemente incorrecta. Proteger a las mujeres es responsabilidad de los miembros mayores de la familia, ya sean hombres o mujeres. Y esto hace que nos preguntemos: ¿acaso el liderazgo tendría que ser cosa solo de hombres? Otra de las informaciones en este significado que suele ignorarse es que todas las mujeres deben participar de las actividades religiosas en la familia. En ISKCON, cuando hablamos del rol de la mujer, nos referimos a la familia biológica, legal. Pero en un sentido, cada comunidad de ISKCON es también su familia. Y lo que dice Srila Prabhupada es que las vaishnavis tienen que involucrarse en las actividades religiosas de la familia de ISKCON, declaración que él reforzaba con su ejemplo al ocupar a las devotas en numerosos servicios.

Desafíos al intentar implementar la protección

Al considerar los diferentes significados de “protección” mencionados al principio, nos damos cuenta de que limitar la exposición de las mujeres realmente no fomenta el objetivo de su protección. Cuando hay exposición fuera del hogar, logramos ser más conscientes de Krishna, y las mujeres no dejan de ser castas por ello. De hecho, en muchas ocasiones, el abusador se encuentra dentro de la familia, ya sea la biológica o la comunitaria.

Un tiempo atrás, había un devoto que servía como presidente de templo y era un padre excelente, así como su esposa, que era una madre excelente. Ellos decidieron criar a su hija protegiéndola de las influencias externas y ella solo se relacionaba con devotos; pero también la educaron a que solamente siguiera las instrucciones de sus padres, y lo que ellos no sabían era que el pujari estaba hablando con ella. Aunque este pujari estaba casado, decidió que quería estar con esta joven y la convenció de que, si se casaba con él, ella se volvería más consciente de Krishna, y que Srila Prabhupada estaba de acuerdo con que un hombre tuviera más de una esposa. Esta joven pasó de seguir ciegamente las instrucciones de sus padres a seguir ciegamente las instrucciones del pujari. Por eso, la protección tiene que ir más allá de restringir acceso.

En mi opinión, la protección a la que se refiere Srila Prabhupada tiene que ver con la definición de “mantener la integridad de algo”. Y cuando hablamos de castidad y de fidelidad, tenemos que hacerlo considerando la protección de la integridad del vaishnavismo. ¿Cuál es esta integridad? Que las vaishnavis se mantengan en conciencia de Krishna. ¿Qué necesitan para volverse conscientes de Krishna? ¿Y quién es responsable de hacerlo posible?

La sociedad varna-ashrama dharma se basa en la cultura agrícola. Dentro de este modelo, las vidas económica y social ocurren en el ámbito del hogar. Pero tras la revolución industrial, se trasladaron afuera del hogar y dejaron de ocurrir en el mismo lugar común. Como resultado, los mecanismos informales en los que se escuchaban las voces de las mujeres dejaron de existir. De la misma manera, ISKCON comenzó con pequeñas comunidades familiares. Todos los devotos se consideraban hermanos y hermanas. Pero ahora, nuestros templos se han convertido en algo parecido a empresas y nuestros líderes creen que la participación de la mujer pertenece apenas al ámbito del hogar, y no al ámbito corporativo (el templo). Esto no es varna-ashrama dharma; es un híbrido extraño de culturas moderna y ancestral que no funciona.

Entre los devotos, a veces afirmamos que no tenemos que interferir en los matrimonios de los demás. Cuando un esposo está abusando de su esposa, consideramos que no es nuestro problema. Pero si el esposo anima a su esposa a que tome una posición de liderazgo, nos creemos en el derecho a opinar. Tenemos que ser consistentes: de nada sirve creer que las familias son privadas si luego consideramos que podemos entrometernos en sus servicios. Necesitamos considerar la comunidad de ISKCON como una familia, no como una corporación. Estamos destinados a cooperar unos con otros, y así es como se supone que tienen que ser los matrimonios. Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura escribió un artículo en el que decía:

Casarse y entregar en matrimonio no otorga a la esposa o al esposo el derecho a ser amos. El principio fundamental del ashrama de grihasta es que uno no puede ser dueño de ninguna propiedad o servicio del otro.

En varna-ashrama, los varones y las mujeres tienen roles complementarios: los varones no están en una posición superior a las de las mujeres. Es igualitario. Esa es una de las debilidades del feminismo occidental: se ha enfocado en abrir espacios masculinos para que las mujeres también puedan formar parte, pero, a la vez, no han elevado el estatus de los espacios femeninos. El trabajo que realizan las vaishnavis como esposas y madres es esencial para nuestra comunidad. Hay que escuchar la opinión de las mujeres sobre cómo organizar nuestra sociedad, y esta opinión puede variar en cada comunidad, pero es esencial que tengan un canal para poder expresarse. Una de las consecuencias de excluir a las vaishnavis es que también se acaban excluyendo a los niños. Al menos en Norteamérica, vimos los resultados devastadores por haber callado las voces de las mujeres durante las décadas de los años 70 y 80.

Ejemplos en el Srimad-Bhagavatam

Draupadi

Draupadi se encontraba presente en la batalla de Kurukshetra, y cuando vemos las circunstancias de esa situación, entendemos por qué era necesaria su presencia. En el primer canto del Bhagavatam nos enteramos de que Ashvattama mató a sus hijos. Tal como es esperado de un kshatriya, Arjuna hizo el voto de matar a Ashvattama y entregarle su cabeza a Draupadi. Pero como Arjuna tenía un corazón suave, dudó a la hora de matarlo. Krishna le presionó a hacerlo: “Mátalo, se lo prometiste a Draupadi”. Imaginen que hablan con Krishna y Él les dice que hagan algo: su primer instinto sería obedecerle. Pero Arjuna no lo hizo, y en su lugar decidió regresar al campamento donde se encontraban los Pandavas e involucrar a toda la familia en esta situación. La familia le preguntó específicamente a Draupadi qué deberían a hacer, y ella fue la única en considerar ciertos aspectos, como, por ejemplo, la gratitud hacia el padre de Ashvattama por haberles entrenado en el arte militar. También menciona la disrupción social que se genera cuando un kshatriya mata a un brahmana, y equipara el sufrimiento que viviría la madre de Ashvattama con el suyo tras haber perdido a sus hijos. Krishna le dice a Arjuna que los dos lados están en lo correcto, los que quieren matar a Ashvattama y los que no, y que tiene que satisfacer a ambos. Draupadi no solamente presentó argumentos válidos, si no que incluso consiguió cambiar ligeramente la opinión de Krishna. Por eso es tan importante considerar las voces de las vaishnavis en las comunidades. Por lo general, los vaishnavas y las vaishnavis tienen tendencias diferentes: las mujeres suelen llevar en consideración el impacto en las relaciones y en las emociones de las personas. Y los vaishnavas suelen considerar las reglas y las consecuencias de romperlas. Y es por eso por lo que Krishna dijo que había que tomar en cuenta ambos lados. No podemos ofrecer verdadera protección si las voces de las mujeres no se incluyen en el diálogo.

Sati

Sati era una personalidad muy fuerte. Cuando yo era una devota joven, escuchaba esta historia como si se tratara de una mujer que sufre las consecuencias por no obedecer a su marido. Shiva explicó a Sati las razones por las que no era buena idea visitar a su padre. Aún así, ella decidió ir y Shiva pidió a Sus seguidores que la acompañaran y la protegieran. No le prohibió que fuera, y esto no refleja la idea de “proteger de la exposición” a la que yo estaba acostumbrada. Sati habló firmemente con su padre, así que no solamente le llevó la contraria a su esposo, si no que también confrontó a su padre. Y podemos llegar a pensar que lógicamente, sus acciones le llevaron a acabar quemándose en el fuego. Pero en el Srimad-Bhagavatam (4.4.29, 30), las Escrituras nos indican quién es la persona responsable:

Daksa era prajapati, el sustentador de todas las entidades vivientes, y Sati, además de ser casta, era una gran alma. Resultaba inconcebible que Daksa hubiera sido tan irrespetuoso con su propia hija como para que ella abandonase el cuepro debido a su desprecio. Daksa es tan duro de corazón que es indigno de ser brahmana; por haber ofendido a su hija, por no haber impedido su muerte, y por su gran envidia de la Suprema Personalidad de Dios, su mala fama se propagará por todas partes.

Estas son las palabras de los devotos que se encontraban presentes durante esta situación, quienes condenaron a Daksa por haber maltratado a Sati y no haberla protegida. Proteger a las vaishavis también debe incluir el cuidado de sus necesidades emocionales y tener en cuenta cómo se sienten con la forma que son tratadas. En este pasatiempo, se creó tanta división social que al final hubo una guerra en el lugar donde se estaba realizando el fuego de sacrificio. Así pues, podemos concluir que cuando no protegemos a las vaishnavis correctamente, las consecuencias pueden ser peligrosas.

Devahuti

Cuando entré al movimiento Hare Krishna, escuché que ella era la esposa ideal. Pero yo solo veía a una mujer que había sido abandonada por su esposo y su hijo. Además, la glorificaban por ser humilde y aceptar lo que le había sucedido. Un día, mientras leía este pasatiempo, pude entender algo importante: no se trataba de la verdadera historia de Devahuti. En nuestros templos, ¿quién solía narrar el Srimad-Bhagavatam? Cuando los oradores pertenecen al mismo género, la misma edad y cultura, escuchamos el mismo punto de vista continuamente. Cuando yo era más joven, pensaba que sólo existía una forma de ser devotos. Pero si apreciamos la variedad de oradores que hablan en las Escrituras, podemos aprender mucho más. Kardama Muni había transcendido la vida familiar y quería retirarse. Por lo tanto, Devahuti, antes de que su marido se marchara, quiso asegurarse protección pidiéndole un hijo y opulencia material. No obstante, su hijo Kapiladeva también decide retirarse y Devahuti se queda sola al final de su vida, desprotegida. Kapiladeva es la Persona Suprema. ¿Cómo es posible que deje a su madre sola y desprotegida? Después de instruir a su madre, Kapiladeva pidió permiso para irse del hogar. Su misión había sido completada: Devahuti recibió el conocimiento transcendental que la protegería, y así mismo nosotros también lo recibimos. No contaba con la protección de su marido y de su hijo, pero predicaba y estaba protegida por su conexión personal con la Suprema Personalidad de Dios. Srila Prabhupada también demostró este principio. Él pidió a sus discípulas que desempeñaran servicio de cara al público: que dieran clases y conferencias, que lideraran kirtanas, que predicaran en diferentes ciudades de la India…

La protección tiene matices. Excluir a las devotas de ciertos servicios no equivale a protegerlas. Es más importante promover verdadera protección que aislarlas, y para ello tenemos que ser personales. Como es de esperar, muchos líderes no tienen la capacidad y el tiempo para llegar a conocer a todas las vaishnavis de forma personal, aunque ese fuera el estándar de Srila Prabhupada. Pero podemos protegernos entre nosotros. Muchas vaishnavis acaban casándose y teniendo hijos, y cuentan con esa protección física. Pero también tenemos que proteger a todas las vaishnavis ocupándolas en servicio devocional y creando ambientes en los que puedan utilizar sus talentos y habilidades.