Por Manasi Ganga dasi
La siguiente carta se presentó a los devotos en Filadelfia y la mayoría votó para permitir que las mujeres cantaran dentro del templo después de que se les prohibiera durante diez años. La noticia de este cambio en Filadelfia se difundió rápidamente en ISKCON, lo que provocó un creciente “malestar” en muchos sectores sobre los cambios para las mujeres en ISKCON.
Octubre de 1988
Para: Todas las personas devotas de ISKCON – Filadelfia
Tema: Mujeres y hombres cantando japa en la sala del templo.
Queridos Prabhus:
Por favor acepten mis humildes reverencias. Todas las glorias a Srila Prabhupada.
Me gustaría proponer que se restablezca una norma importante que estableció Srila Prabhupada y que se ha ignorado durante los últimos diez años. Esta norma dice que las mujeres, no solo los hombres, canten en el templo a la hora de la japa.
Hay varios motivos detrás de esta propuesta. La razón más inmediata es que pronto llegará el invierno y las mujeres no disponen de un lugar cálido ni espiritualmente atractivo para cantar. Sin embargo, esta no es solamente una petición para aliviar las dificultades físicas de las mujeres, que también es importante; sino que es un intento de abordar algunos de los conceptos filosóficos erróneos subyacentes que han contribuido a las prácticas discriminatorias existentes hacia las mujeres en ISKCON (como la norma de dónde pueden y no pueden cantar japa), contrarias a las enseñanzas de Prabhupada. Obviamente, cualquier intento de analizar en profundidad estos temas en un pequeño artículo está destinado a ser superficial, así que, este documento (junto con las cartas de Pranada y Saudamani Prabhus del pasado invierno), es un preludio para invitarlos a un debate abierto y de principios.
Sinceramente espero que este documento no se malinterprete como una manera de promover una guerra mundana entre géneros o como un capricho de entrar en la tendencia reactiva y dualística para ver “quién es el mejor”; mi intento más sincero aquí es tratar de entender, expresar y actuar de acuerdo con lo que es filosóficamente correcto. Es evidente que lo que es mejor para nuestras vidas espirituales individuales, se refleja, a su vez, en mejores resultados para todos, colectivamente. El individuo y el colectivo funcionan juntos. Si como grupo podemos empezar a trabajar con la misma comprensión de lo que significa ser miembros de una comunidad vaishnava (de lo que significa en la práctica que todos tengamos las mismas oportunidades espirituales), y si podemos empezar a trabajar juntos en lugar de a expensas de los demás, entonces tendremos la oportunidad de derribar el fuerte ataque de la ignorancia a medida que kali-yuga avanza. Sin esta visión común y sin respeto mutuo, es inevitable que nuestra unión se divida, que nuestra fuerza disminuya y que el posible número de víctimas aumente. Tal como Prabhupada enfatizó una y otra vez, el éxito de nuestra prédica depende de la cooperación.
Vaishnavismo: una tradición de empoderamiento espiritual
La norma actual de que los hombres canten en el templo y las mujeres afuera, ha evolucionado a lo largo de los años como la única práctica aceptable, pero no es la que aprobó Srila Prabhupada. De hecho, él se opuso rotundamente a ella. Prabhupada se negó a excluir a las mujeres de esta manera debido a varias razones filosóficas. En esencia, ese sectarismo se contradice a la tradición espiritual vaishnava.
A lo largo de la historia del movimiento para la conciencia de Krishna, hemos aprendido de guru, sastra y sadhu que nuestra tradición es de emancipación (de reconocer el derecho de todas las personas a pertenecer), no de la exclusividad jerárquica por las que se caracterizan históricamente las tradiciones impersonalistas.
El Señor Chaitanya se situó en el frente de batalla en contra de las políticas de exclusión que practicaban los impersonalistas. Él propuso un modelo de práctica espiritual comunista, sentando las bases para un futuro movimiento mundial cuya filosofía se centra en la práctica de la no discriminación. En el capítulo 7 del Chaitanya-Charitamrita, se menciona este enfoque de igualdad, en la sección que describe las misericordiosas actividades de prédica del Pancha-tattva.
“Al distribuir el amor por Dios, Chaitanya Mahaprabhu y Sus asociados no tenían en cuenta quién era un candidato apropiado y quién no, ni dónde debería tener lugar esta distribución y dónde no. No ponían condiciones. Dondequiera que tuviesen oportunidad, los miembros del Panca-tattva distribuían el amor por Dios”. (CC, Adi-lila 7.23)
Como la misión del Señor Chaitanya estaba exenta de motivaciones, los mayavadis Lo criticaron porque iba a los barrios marginales a predicar y a reformar a los mlecchas y yavanas. Sin embargo, al transformar a las personas humildes en grandes devotas, el Señor Chaitanya desafió la práctica de los prejuicios espirituales basados en la apariencia física externa. La igualdad espiritual es un aspecto tan importante del vaishnavismo que, en los tres textos posteriores, Srila Prabhupada destaca nuevamente el mismo punto:
“Aquí se puede subrayar otra vez que, a pesar de que bribones envidiosos protesten diciendo que no se puede dar el cordón sagrado ni sannyasa a europeos y americanos, no hay necesidad ni siquiera de tener en cuenta si alguien es un caballero o un delincuente, porque este es un movimiento espiritual que no toma en consideración el cuerpo externo de piel y huesos. Como está dirigido de manera apropiada bajo la guía del Pancha-tattva, siguiendo estrictamente los principios regulativos, no es afectado por impedimentos externos”. (Chaitanya-Caritamrita Adi-lila 7.26, significado)
Las instrucciones de Srila Prabhupada
Srila Prabhupada trató de inculcarnos esta actitud de emancipación. Independientemente de su designación corporal, les dio a todas las personas la oportunidad de realizar cualquier servicio en el que pudieran ocupar plenamente sus tendencias y así avanzar en la conciencia de Krishna. Esta inclusión se extendió a que todo el mundo tuviera el privilegio de cantar japa en el templo, el lugar espiritualmente más propicio para ello.
Sin embargo, varios años después, muchas personas devotas mayores se han olvidado, y los más jóvenes no están familiarizados con las palabras inequívocas y las instrucciones inflexibles de Srila Prabhupada al respecto. Para volver a acostumbrarnos con lo que Srila Prabhupada quería, podemos consultar una sección de una carta que le escribió a Ekayani dasi en 1972. El motivo de esta carta fue responder a las autoridades del templo de Nueva York, quienes habían decidido prohibir que las mujeres estuvieran dentro de la sala del templo a la hora de cantar japa.
“…No entiendo por qué se están inventando estas cosas. ¿Acaso esa es nuestra única ocupación, inventarnos un nuevo programa? Ya tenemos nuestro estándar vaishnava. Es suficiente para Madhavacharya, Ramanujacharya, y fue suficiente para el Señor Chaitanya, los Seis Goswamis, para Bhaktivinoda Thakura, para mi guru maharaja Bhaktisiddhanta Sarasvati, para mí, para todos los grandes, grandes santos y acharyas de nuestra línea. ¿Por qué es inadecuado para mis discípulos hombres, hasta el punto de inventarse algo nuevo? Eso no es posible. ¿Quién ha aprobado estas cosas de que las mujeres no pueden cantar japa en el templo, no puedan hacer el arati y muchas otras cosas más? Si los brahmacaris se agitan, entonces que se vayan al bosque. Yo nunca aprobé estas cosas. Si los brahmacaris no quieren estar en el templo en presencia de las mujeres, entonces deben irse al bosque en vez de estar en la ciudad de Nueva York, porque en Nueva York hay muchas mujeres. ¿Cómo van a evitar verlas? Lo mejor es que se vayan al bosque para que no vean a ninguna mujer, ya que se agitan tan fácilmente. Pero entonces nadie los verá, y ¿cómo llevaremos a cabo nuestra labor de prédica?”
(Carta para Ekayani dasi, 3 de diciembre de 1972)
Considerar el significado “directo” de las instrucciones de Srila Prabhupada
Uno de los argumentos que se suele usar para evitar seguir estas instrucciones es que, si cantamos con personas del sexo opuesto, nos distraemos. La razón que se utiliza para respaldar esta posición es que “no estamos en una plataforma muy elevada”. Sin embargo, este razonamiento tiene ramificaciones potencialmente peligrosas, porque puede usarse para cambiar cualquiera de las instrucciones de Srila Prabhupada. Esto es similar a lo que Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura describe en el Chaitanya-Caritamrita como aksana-vritti. Aksana-vritti quiere decir “significado indirecto” y se menciona para hacer referencia a cómo los mayavadis dan interpretaciones distorsionadas de la literatura Védica. En lugar de aceptar las instrucciones simples y directas de Krishna, ellos hacen grandes esfuerzos para crear todo tipo de acertijos mentales intrincados y confusos para así justificar sus interpretaciones de las Escrituras.
Pero Srila Prabhupada nos advierte de los peligros de este malabarismo mental:
“Las escrituras védicas deben ser consideradas como una fuente de conocimiento verdadero, pero si no se toman tal y como son, pueden conducir a engaño. Por ejemplo, el Bhagavad-gita es una importante Escritura védica que se ha enseñado durante muchos años, pero como fue comentada por bribones sin escrúpulos, la gente no se benefició de ella, y nadie llegó a la conclusión de ser consciente de Krishna. Pero debido a que ahora el propósito del Bhagavad-gita se está presentando tal y como es, en un corto espacio de tiempo de unos cuatro o cinco años, miles de personas de todo el mundo se han vuelto conscientes de Krishna. Ésa es la diferencia entre las explicaciones directas e indirectas de las escrituras védicas. Por tanto, Sri Chaitanya Mahaprabhu dijo: mukhya-vrttye sei artha parama mahattva, «Enseñar las Escrituras védicas en conformidad con su contenido directo, sin comentarios falsos, es algo glorioso». Desafortunadamente, Sri Sankaracarya, por orden de la Suprema Personalidad de Dios, hizo una presentación intermedia entre ateísmo y teísmo para engañar a los ateos y llevarlos al teísmo, y para hacerlo, abandonó el método directo del conocimiento védico, y trató de presentar un significado que es indirecto”.
Chaitanya-Caritamrita, 7.110, significado
De manera similar, debemos aprender a escuchar y a actuar según las instrucciones de guru, sastra y sadhu, exactamente de la manera en que se presentan, mukhya-vritti, sin calificaciones ni manipulaciones. Srila Prabhupada se refería a quien inventaba su propio significado como alguien “demasiado inteligente”. Entonces, si Srila Prabhupada dice que tanto los hombres como las mujeres deben cantar en el templo, entonces, los hombres y las mujeres deben cantar en el templo. Y si alguien se agita con ello, también hay una instrucción para esa persona.
Cambiar nuestra conciencia es una actividad práctica
Es necesario señalar un punto más respecto a la creencia de que “todavía no estamos en un nivel lo suficientemente elevado para cantar en la misma habitación del sexo opuesto”. Por detrás de este razonamiento hay una interpretación errónea fundamental de cómo cambia la conciencia. Esencialmente, esta metodología se basa en la forma no dialéctica de la cosificación. Afirma que la conciencia precede a la práctica (como los grupos de conciencia elevada que surgieron en la década de los 60’s): “Primero déjame entender quién soy, y luego haré los cambios”. En lugar de: “Comenzaré haciendo cambios para descubrir quién soy”. Sin duda alguna, la cosificación es una forma de alienación psicológica, porque toma un aspecto del pensamiento individual y lo impone en la realidad, cosificándolo como si fuera la realidad. ¡Pero la realidad no funciona de esta manera! Prabhupada nos enseñó que mediante la práctica podemos aprender a hacer cualquier cosa. De la misma manera que para aprender a cantar sin ofensas hace falta un esfuerzo conjunto, así mismo necesitamos aprender a concentrar la mente para no distraernos con las personas que nos rodean. Para aprender a respetar a todos los seres vivos es necesario honrarlos activamente, en lugar de limitarse a esperar a que nuestra conciencia se vuelva más elevada.
El Bhagavad-gita (12.12) describe este proceso de cambio de conciencia como abhyasa-yogena, que significa “mediante la práctica del servicio devocional”. Por seguir las reglas y regulaciones bajo la guía de un maestro espiritual, revivimos lo que ya existe en nosotros, nuestro amor latente por Krishna. Ravindra Svarupa Prabhu explica en una clase esta naturaleza intrínseca de la realidad: “El proceso de abhyasa-yogena es revivir lo que ya existe; no es imponer algo o meter algo a nuestra psique. Es limpiar la basura para que pueda ser despertado. No se trata de primero venerar a Krishna y luego postrarse ante Él, si no de postrarse y, a continuación, aprender a venerarlo. Willliam James dijo: ‘No es que tengamos miedo y por eso empezamos a correr, si no que comenzamos a correr y entonces sentimos miedo’. Es práctico o pragmático.
“Lo que tenemos que hacer es traspasar la forma, y luego nuestros sentimientos llenan esa forma… Cuando nos ocupamos en esta práctica, nuestros sentidos realmente se purifican. La conciencia de Krishna educa los sentidos, y de alguna forma incluye a la persona como un todo: la mente, los sentidos y la inteligencia. Así es como funciona.
“Aunque suene extraño, Prabhupada también usaba el ejemplo de que, en la India, donde hay matrimonios arreglados, puede que una joven no haya visto o conocido a su marido antes de casarse. Pero en la práctica, cuando ella empieza a servirlo, a cocinar para él y a hacer otras actividades similares, surgen los verdaderos sentimientos de amor y apego. Mediante la práctica nacen los sentimientos y las realizaciones”.
Del mismo modo, si queremos superar el dualismo de vernos como hombres o mujeres y empezar a relacionarnos como vaishnavas, debemos ubicarnos en un nivel de saneamiento; es necesario aprender a relacionarnos de esa manera. Prabhupada nos dio el programa de la mañana (su significado práctico y preciso de abhyasa-yogena) y nos dijo que, si seguimos estrictamente este programa, no caeremos en maya. Prestemos atención a las palabras “seguir estrictamente”. Asistir fielmente al programa de la mañana significa mangala aroti, japa, ver a las Deidades, guru-puja y clase del Srimad-Bhagavatam. De acuerdo con las instrucciones de Srila Prabhupada, la parte del programa de japa que se ha creado después es defectuosa: es un “programa nuevo” contaminado por una “invención”. Si las mujeres no cantan dentro del templo durante la hora de la japa se debe a que todavía no comprendemos el significado de abhyasa-yogena.
Otras consideraciones importantes
Aunque las instrucciones de Prabhupada son razón suficiente para restablecer su programa original, también conviene mencionar otras consideraciones prácticas, morales y de prédica. Estas razones son:
- Durante la mayor parte del año, especialmente durante los meses de invierno, no existe un lugar adecuado para que las mujeres canten japa. La falta de este lugar afecta negativamente su espiritualidad; las obliga a dispersarse a sus habitaciones para no pasar frío. Al no poder cantar en compañía de otras personas devotas, las mujeres se quedan sin la fuerza colectiva, fuertemente recomendada por Srila Prabhupada. Aisladas en sus habitaciones, las mujeres tienden a quedarse dormidas o a cantar con menos atención. De esa manera, las mujeres se vuelven presas fáciles de maya.
- Para medir hasta qué punto una sociedad es civilizada, hay que reparar en cómo trata a las mujeres, a los niños y a las niñas. Es de vital importancia que nuestras actividades diarias y nuestras políticas de organización reflejen nuestra filosofía, la cual afirma enfáticamente que se debe proteger a las mujeres, y que, en particular, las mujeres vaishnavas deben ser tratadas con respeto (como devotas de Krishna, no como objetos de lujuria o desdén). El título de “madre” debe ser algo más que un rótulo simbólico. De lo contrario, las personas a las que estamos tratando de predicar nos verán como hipócritas (y muchos, de hecho, ya lo hacen).
Por consiguiente, tenemos que entender qué significa protección y aplicarlo de manera tangible tanto espiritual como material. Espiritualmente hablando, hay que insistir en que las mujeres, siendo el sexo más “vulnerable”, usen la serenidad devocional (y la seguridad) que ofrece la sala del templo para cantar japa para poder aumentar su avance espiritual. Cuando consideramos a los demás como nuestros hermanos y hermanas espirituales, cultivamos una actitud positiva en lugar de una negativa que considera a las mujeres o a los hombres como fuentes de distracción o tentación. En su carta, Srila Prabhupada se opone enfáticamente a la actitud negativa hacia las mujeres, a la tendencia a relacionarse en una plataforma material.
También se debe considerar el bienestar material de las mujeres. Es de buena educación que se les proporcionen las condiciones mínimas necesarias para practicar sadhana-bhakti. Además, si las personas invitadas ven a los hombres dentro de la sala del templo cálida y a las mujeres en otro espacio frío, afecta negativamente a nuestra prédica. Va en contra incluso de la etiqueta occidental básica.
- El ir y venir de las personas devotas en el área del vestíbulo durante la hora de la japa crea una atmósfera molesta y poco seria. En esta zona, las personas devotas –hombres y mujeres– tienen la tendencia a entablar conversaciones y entorpecer la capacidad de concentración necesaria para tomarse en serio la japa.
- En todo el Movimiento Hare Krishna hay templos en los que, durante años, los hombres y las mujeres han cantado juntos, separados únicamente por separadores o cortinas, pero no por barreras de sonido. Me han contado que en Miami y en Vancouver los hombres y las mujeres cantan juntos sin ninguna división física, ubicándose en los lados opuestos de la sala del templo. Una devota de Vancouver me dijo que no existe el problema de “distraerse”, y que le sorprendía que su templo fuera la excepción. Es posible que, cuando comencemos a instituir el cambio haya un mayor sentido de “alteridad”, ya que se ha exacerbado tanto, pero la realidad es que los hombres y las mujeres cantan juntos en muchas otras circunstancias: cuando viajan juntos en los autos, en la sala del templo durante diferentes momentos del día, en los festivales… y, aun así, nadie protesta en estas situaciones. en estas situaciones nadie protesta.
Conclusión
La propuesta de restablecer el deseo de Srila Prabhupada no debe considerarse como que “los hombres salen perdiendo”, sino como una oportunidad de potenciar cualitativamente la fuerza espiritual de nuestra comunidad. Si insistimos en que nos relacionemos estrictamente como hermanos y hermanas espirituales, y a la vez eliminamos la tendencia enfermiza de relacionarnos en un nivel inferior, no solo daremos mayor oportunidad a las mujeres para desarrollar plenamente su potencial espiritual, sino que también mejoramos el ambiente espiritual general y el atractivo del movimiento para la conciencia de Krishna hacia el público en general. Como siempre, nuestro éxito individual y colectivo radica en complacer a nuestro maestro espiritual. Por lo tanto, aseguremos nuestro futuro éxito espiritual reconociendo nuestros errores pasados y corrigiendo un error prolongado.
Su servidora,
Manasa Ganga dasi
En colaboración con: Pranada dasi, Sasvata Pavana dasi, Suci dasi
Notas:
Srila Prabhupada trata las desafortunadas consecuencias históricas de la exclusión espiritual de los shudras por parte de los brahmanas en la India en “The Supreme Destination is for everyone” (“El destino supremo es para todos”). (Roma, 26 de mayo de 1976)
Srila Prabhupada: Al comienzo no pedimos a nadie que reciba iniciación o se vuelva brahmana. No. Simplemente pedimos a todas las personas que se unan al canto. Este es nuestro proceso. Debemos seguir estrictamente este proceso. Al inicio no deberíamos pedir que hagan esto o aquello. Eso no es posible. Se le debe dar la oportunidad a todo el mundo. En kali-yuga no existe un reformatorio. Todo el mundo nace como shudra y menos que eso, como chandala. Esto también se ha descuidado. Esto no significa que, como todas las personas son caídas, son menos que shudra o chandala, y yo solo me dedico a cantar Hare Krishna. No. No es así. El deber del vaishnava es recuperar a las almas caídas, como dice elBhagavad-git,a 9.32:
māṁ hi pārtha vyapāśritya
ye ’pi syuḥ pāpa-yonayaḥ
striyo vaiśyās tathā śūdrās
te ’pi yānti parāṁ gatim
Krishna dice: “Cualquiera que se refugia en Mí, aunque sean de baja estirpe, de bajo nacimiento. Striyo vaisyas tatha. Puede que sean mujeres, comerciantes y shudras. A ellos también se les considera papa-yoni. Papa-yoni se refiere a aquellos cuyo cerebro no está muy desarrollado. Eso es papa-yoni… El destino supremo, regresar a Dios, regresar a casa es para todo el mundo. No es que solo Dios, Dios lo quiere para todo el mundo. Dios no dice: “Por favor, que solo vengan los brahmanas hombres”. No, no. Él se refiere a todo el mundo, incluso los más bajo de lo más bajo, los de baja estirpe (papa-yonayah), mujeres, hshudras o vaihsyas a todo el mundo. Krishna dice que todo el mundo tiene el potencial para regresar con Él, para regresar a casa, para regresar a Dios. Entonces tenemos que servir a Krishna. ¿Quién los capacita para regresar a casa, regresar a Dios? Los vaishnavas, las personas que son realmente siervas muy sinceras de Krishna. Es su deber. Krishna dice que cualquiera es competente para regresar a Él si observa las reglas y las regulaciones. Vyapastriya. ¿Qué significa vyapastriya?
Respuesta: Especialmente tomar refugio.
Srila Prabhupada: Sí, especialmente. Se tiene que desear volver a casa, regresar a Dios, y refugiarse especialmente en Su representante. Esa persona puede avanzar. Pero desafortunadamente, aunque el Bhagavad-gita es de la India, allí no les interesa. Los supuestos brahmanas y goswamis descuidan este proceso. Así como en India, los musulmanes que dicen ser parciales… Pakistán e Indostán. Una gran cantidad de musulmanes protestaron porque la India se independizara, pero no quieren involucrarse con los hindúes. Preferían separarse. ¿Por qué? Porque ellos tenían la mala experiencia de haber sido tratados muy mal por los hindúes.
Incluso en el Sur de la India, había un proceso, un proceso tan malo, en el que si un shudra iba por la calle tenía que gritar: “Soy un shudra y estoy pasando por la calle, por favor, cierren la puerta”. Los brahmanas cerraban las puertas para ni siquiera tener que ver al shudra y evitar que sus alimentos y todo lo demás se contaminara. Se encerraban. La actualidad del Sur de la India es el comunismo. Los comunistas son la clase baja. Los shudras y los chandalas ahora son mayoría. Ellos forman el gobierno. Y en cuanto algún brahmana acude al gobierno en busca de algún servicio, es rechazado.
Ahora, los brahmanas se tienen que esconder, porque no logran conseguir ningún trabajo. Es una tontería. Esta negligencia no es cultura védica porque la desatendieron. Los musulmanes que crecieron en India no llegaron de Afganistán, ni de Turquía, ni de ningún país musulmán. Eran indios, pero no se les dio ninguna facilidad para cultivar la vida espiritual. Los brahmanas lo monopolizaron todo, aunque los musulmanes no hicieran nada. Todos ellos fueron humillados por el Estado, y se oprimía constantemente a los shudras y a los chandalas.
Entonces, Aurangzeb aprobó una ley, el impuesto “JiJaya”. “JiJaya” significa que los no-musulmanes deberían pagar un impuesto. La gente de clase baja fue tan abandonada que naturalmente pensaron: “¿Por qué tendríamos que pagar este impuesto? Los hindúes no nos tratan muy bien. ¿De qué sirven los pocos hindúes que quedan y pagar impuestos? Y así toda esta clase de personas oprimidas se volvieron musulmanes.
Así es la historia. Estos musulmanes no provenían de países musulmanes. Así fue como gradualmente se formó la comunidad musulmana y el Gobierno Británico se aprovechó del malestar entre hindúes y musulmanes. De todos modos, esa es la ley de los políticos, no se les da… nuestro punto es que Krishna dice que todos deben tener la oportunidad de volver a casa, de saber cómo acercarse a Krishna.
Por lo tanto, ¿cuál es este deber? Es el deber del servidor de Krishna. Como Prahlada Maharaja. Prahlada Maharaja decía: “Mi Señor, no deseo volver solo a casa, volver a Dios. Quiero llevar a todos los impíos, a los no devotos, quiero llevarlos a todos ellos conmigo”.

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