En el momento en el que se publicaron las cartas, las ideas eran innovadoras y eran pocas las personas devotas que conocían las citas que mencioné. No existía el Vedabase y las cartas de Srila Prabhupada se habían publicado recientemente. Por consiguiente, casi nadie las había leído aún.
Estas cartas conmocionaron a ISKCON. Nadie se había opuesto públicamente a las restricciones, las exclusiones y la opresión de las mujeres. Estas condiciones se aceptaban internacionalmente. Enviamos las cartas a todos los miembros hombres del GBC con una petición para que se aprobara una resolución que permitiera que todas las mujeres dieran clases del Srimad-Bhagavatam en los templos de ISKCON. Mi carta se publicó en el Vaishnava Journal, una publicación extinta que contaba con muchas personas lectoras, y se tradujo a varios idiomas.
Como las mujeres habían permanecido en silencio a medida que les quitaban sus servicios, la memoria institucional de como Srila Prabhupada ocupaba a sus hijas había desaparecido prácticamente por completo. Mi carta fue el primer intento de recordar las posibilidades de servicio que Srila Prabhupada había dado a las mujeres y cómo las animó a llevarlos a cabo.
17 de enero de 1988
Querida Saudamani Prabhu:
Por favor, acepta mis humildes reverencias. Toda gloria a Srila Prabhupada.
A raíz de la conversación que tuvimos el otro día, quiero compartir contigo algunas reflexiones adicionales con relación al rol de las mujeres en el movimiento para la conciencia de Krishna, y cómo me di cuenta de que el rol que Srila Prabhupada había concebido se ha malinterpretado.
Estoy intentando sinceramente entender los deseos de Srila Prabhupada con respecto a esto, y he comprendido muchas cosas a partir de las citas que incluyo en esta carta. Estoy segura de que estas declaraciones de Srila Prabhupada te parecerán muy revolucionarias. Revolucionarias en el sentido de lo que el movimiento Hare Krishna espera de sus mujeres devotas, quienes generalmente son consideradas menos inteligentes, inferiores y la personificación de maya. Según esto último, las mujeres solo se consideraban valiosas para el movimiento Hare Krishna si colectaban dinero. Eso ha cambiado por muchas razones, pero tener un cuerpo de mujer todavía es un impedimento para que las devotas hagan muchos servicios para los que están cualificadas. Esta comprensión estereotipada de que las mujeres son inferiores ha hecho que muchos devotos hombres piensen que es apropiado que los maridos las golpeen. Esa mentalidad se deriva de una comprensión errónea de las Escrituras védicas. El pensamiento prevalece y se nota por la manera en que los hombres hablan con y de las mujeres, y cómo se comportan con ellas. En diferentes momentos Srila Prabhupada intentó brindar una comprensión equilibrada y correcta de la posición de las mujeres, pero, de alguna manera, los devotos hombres no la han asimilado.
Durante su viaje por Estados Unidos en 1975, Srila Prabhupada desafió fuertemente el movimiento de liberación de las mujeres, explicando que las citas de las Escrituras que las describen como menos inteligentes son conceptos materiales y no se aplican a la plataforma espiritual. En otras palabras, materialmente una mujer es menos inteligente, pero espiritualmente no hay diferencia entre hombres y mujeres. De hecho, en una conversación con sus discípulas, comentó riendo que cuando una mujer se hace devota, su cerebro se expande. Vishaka también me contó que, durante una caminata matutina en la que ella estaba presente, Prabhupada habló enérgicamente acerca de las mujeres y, al final de sus comentarios, dijo: “Pero esto no aplica a las devotas, ellas son vaishnavas”. Dicho de otra forma, cualquier persona, sea hombre o mujer, que se entrega a Krishna, se vuelve inteligente. Srila Prabhupada solía citar un verso del Caitanya-caritamrita que dice: “Aquella persona que es devota de Krishna es la más inteligente”.
En relación con el punto de que las mujeres son agentes de maya, Srila Prabhupada explicó que cuando los shastrasusan el término “mujer”, no necesariamente tiene que ver con el sexo femenino.
“Dos cosas: Mujeres y dinero. Si nos sentimos atraídos… En el caso de las mujeres, mujer se refiere al hombre. No es que la mujer sea una clase particular. La mujer representa el disfrute. En este mundo material, el hombre representa el disfrute y la mujer también. Así que, para los dos, visayinam… yosit. Este cuerpo es superfluo. La estructura corporal puede cambiar. Quizás sepan que ahora la ciencia médica puede cambiar el cuerpo de mujer a uno de hombre, y el de hombre a uno de mujer… No somos este cuerpo, este vestido. Este es un vestido de hombre. Si me visto con un sari, puedo transformarme en una mujer, pero eso no quiere decir que soy una mujer. Así que todos nosotros, los seres vivientes, somos partes integrales del Señor Supremo. El vestido externo, de hombre y de mujer, es solo el vestido” (Clase del Srimad-Bhagavatam 1.7.11, 10 de septiembre de 1976).
En la siguiente carta, Srila Prabhupada explica que anteriormente solo los hombres se dedicaban a la vida espiritual y a predicar. Sin embargo, las cosas han cambiado recientemente en la historia del vaishnavismo Gaudiya, y esto satisface a Srila Prabhupada y al Señor Caitanya:
“Me alegra mucho que a las parejas de hombres y mujeres que he acomodado en la vida familiar les esté yendo tan bien en Occidente. El Señor Caitanya estaba casado cuando liberó a Jagai y Madhai; pero cuando los rescató, Su esposa, Vishnupriya, no se encontraba presente. Sin embargo, en este y muchos otros casos, me doy cuenta de que cuando mis discípulos se unen, como esposo y esposa, hacen una muy buena labor de prédica. Así que estoy especialmente orgulloso de ver cómo mis discípulas y discípulos casados predican la misión del Señor Caitanya. Esto es algo nuevo en la historia del movimiento de sankirtana. En la India, todos los acharyas y sus descendientes actuaron como tales siguiendo el linaje masculino. Sus esposas se quedaban en el hogar, pues, el sistema, desde muy antiguo, dictaba que no era necesario que las mujeres salieran de la casa. Sin embargo, el Bhagavad-gita nos dice que las mujeres son tan competentes como los hombres en lo que se refiere al movimiento para la conciencia de Krishna. De modo que, por favor, sigue adelante con estas actividades misioneras y muestra con tu ejemplo práctico que no existe ningún obstáculo para que alguien se dedique a la labor de prédica de la conciencia de Krishna”. (Carta para Himavati dasi, 2 de diciembre de 1969).
Debido a Su misericordia especial, el Señor Caitanya eliminó las barreras y abrió las puertas de la prédica a todo el mundo, y Srila Prabhupada aplicó el mismo principio para divulgar el movimiento para la conciencia de Krishna en todo el mundo. Si no comprendemos ni practicamos este principio, ocupando a toda clase de personas, ¿cómo lograremos divulgar la conciencia de Krishna en la misma escala que Srila Prabhupada? Srila Prabhupada explica este punto de manera clara en el Caitanya-caritamrita:
“Sin embargo, puesto que tanto hombres como mujeres están recibiendo entrenamiento para predicar, estas jóvenes no son muchachas corrientes, sino que son tan valiosas como sus hermanos que predican la conciencia de Krishna. Por tanto, ocupar a ambos en actividades totalmente trascendentales es un plan destinado a extender el movimiento para la conciencia de Krishna. Estos insensatos envidiosos que critican el trato entre las y los jóvenes tendrán que contentarse con su propia insensatez, porque ellos no pueden pensar en cómo propagar la conciencia de Krishna adoptando unos medios que sean favorables a este propósito. Sus métodos estereotipados no ayudarán nunca a propagar la conciencia de Krishna. … Estamos ofreciendo un entrenamiento minucioso sobre la forma de predicar, y de hecho todas las personas están predicando de manera excelente. … Tanto hombres como mujeres predican el evangelio de Sri Caitanya Mahaprabhu y Sri Krishna con fuerza redoblada”. (C.c. Adi-lila 7.32 y 7.38, significados)
Debido a la mentalidad actual que prevalece en el movimiento, se ha limitado la participación de las mujeres en las labores de prédica al restringirles los servicios que pueden hacer. No voy a entrar en detalle para que la carta no se alargue demasiado. Pero después de leer la carta de Satsvarupa das Goswami que una hermana espiritual compartió recientemente conmigo, me sentí completamente entusiasmada con la idea de que seremos capaces de cambiar esta situación desafortunada y desarrollaremos una comprensión adecuada.
“En primer lugar, quiero reconocer el hecho de que algunos hombres han abusado de la filosofía de la conciencia de Krishna en cuanto al lugar de las mujeres. La filosofía védica y el contexto cultural védico ciertamente recomiendan proteger a las mujeres en todas las fases de su vida. Pero la idea de humillar e insultar a las mujeres tratándolas de menos inteligentes, inferiores, personas a las que se las puede golpear, ciertamente es repugnante y no es consciente de Krishna. Has descrito con exactitud la postura machista de las almas condicionadas que se ha implantado en la filosofía consciente de Krishna debido a una interpretación errónea. Por consiguiente, hacemos un uso hipócrita de la filosofía. Creo que es justo que las devotas mayores, así como los devotos hombres, corrijan este error. Ya que estamos tratando de corregir muchas de las direcciones equivocadas que hemos tomado en ISKCON, de cara al público y en otros asuntos, esto también se debería corregir. Y para ello será necesario que se admitan los errores cometidos, y por parte de quienes los haya cometido”. (13 de diciembre de 1987)
Esta mentalidad equivocada se ha implantado profundamente en el pensamiento de la mayoría de los devotos y las devotas. Se trata de un gran error y se opone al espíritu de Srila Prabhupada, como se puede ver en la siguiente conversación que ocurrió en el año 1968 en Seattle:
“Otra cosa: no se debe tratar a las mujeres como inferiores. ¿Lo ves?… Es verdad que algunas veces en las Escrituras decimos que ‘las mujeres son la causa del cautiverio’. Entonces esto no debería, quiero decir, reforzarse. No se debería reforzar la idea de que la mujer es inferior o algo así. Debemos tratar bien a las mujeres que vienen. Me enteré de que a G lo abandonó su esposa, y él se volvió en contra de las mujeres. Eso no es bueno. Después de todo, cualquiera que venga a la conciencia de Krishna, sea hombre o mujer, es muy afortunado. La idea de dirigirse a otra persona devota como prabhu, significa que ‘tú eres mi maestra’. Prabhu significa ‘maestro’ o ‘maestra’. Y Prabhupada significa que muchas personas maestras se postran a sus pies de loto. Así que todo el mundo debe tratar a las demás personas como ‘mi maestro’ o ‘mi maestra’. Esta es la interpretación vaishnava. Eso es lo que establece el Bhagavata… Así que en la vida espiritual no existe el sexismo. Cuanto más nos olvidemos de las distinciones sexuales de la vida material, más avanzaremos en la vida espiritual. Esta debe ser la actitud: Las mujeres, las hermanas espirituales, se deben tratar muy bien. … Esa debe ser la norma en todos lados”.
Cuando olvidamos este espíritu, cometemos una gran violencia contra la prosperidad del movimiento para la conciencia de Krishna y las vidas espirituales individuales de las devotas. ¿Hasta qué punto? Creo que en gran medida, y desde mi experiencia en hablar con las devotas de todo el movimiento Hare Krishna, estoy segura de que escucharemos más y más acerca de ello. Por supuesto, he visto personalmente a muchas mujeres abandonar el movimiento Hare Krishna y a muchas otras que no han querido unirse debido a este problema. Me parece muy lamentable y doloroso.
He presenciado la manera en que esta mentalidad “incoherente” está afectando a nuestros hijos e hijas. Es sabido que la consecuencia para un niño que se comporta mal durante el arati es amenazarlo con ir a la parte de atrás del templo con las mujeres (un destino horripilante y humillante), ¡aunque probablemente su madre esté allí! Recientemente Patita Pavana me dijo que él no tenía que seguir las instrucciones de su maestra porque (literalmente) “ella es una mujer y las mujeres son menos inteligentes. Yo soy más inteligente que ella”. Por consiguiente, está bien ser irrespetuoso: a un niño de diez años le parece completamente lógico y, según parece, a muchos hombres de treinta y cinco. Él lo aprendió en las clases del Srimad-Bhagavatam y de la actitud general de los hombres hacia las mujeres. Sin embargo, las lecciones que ha aprendido son erróneas, porque no le enseñan a respetar a todos los devotos y devotas del Señor. Sin respeto, no puede desarrollar obediencia; y de este modo, es incapaz de adoptar un principio espiritual intrínseco de nuestra filosofía. ¿Cómo podrá asimilar la conciencia de Krishna si su madre o su maestra son mujeres? La realidad es que la madre es un guru que da conciencia de Krishna y anima a sus hijas e hijos en el sendero espiritual a lo largo de sus vidas. Muchas personas devotas han visto que nuestros adolescentes confían más en sus madres que en sus padres. Si nuestros hijos e hijas adquieren este concepto erróneo acerca de las mujeres y pierden el respeto hacia ellas, ¿cómo les irá en la vida?
Una hermana espiritual me contó que su hija (de tres o cuatro años), no quería ir a la guardería vistiendo falda porque las niñas no pueden dirigir kirtans ni hacer muchas cosas que quisieran hacer. ¿Por qué una niña tendría que ver reducidas sus aspiraciones espirituales? Más bien, se debería avivar cualquier chispa de conciencia de Krishna que esté presente, y no apagarla. Cegados por nuestros conceptos erróneos estamos cometiendo una gran violencia en contra de nuestros propios hijos e hijas. Estamos implantando profundamente estas ideas de dualidad material en sus cabezas. Es demasiado triste.
Ya hemos examinado detenidamente la manera en que esta actitud ha contribuido a las dificultades de algunos matrimonios en el movimiento. En los matrimonios es necesario que ambas partes se respeten como personas devotas. Si queremos buenos matrimonios, con Dios en el centro, las relaciones tienen que ser vaishnavas. Si los hombres ven a las mujeres como menos inteligentes, como animales o como niñas, y no como devotas de Krishna, ¿cómo podrán mantener relaciones vaishnavas con ellas?
Hay mucho que decir sobre estos males sociales particulares de ISKCON, y el movimiento Hare Krishna en su totalidad y las personas que lo integran tendremos que llegar a un acuerdo. Tendrá que haber cambios en un futuro cercano. Sin embargo, quiero hablarte de algo en particular, un asunto muy importante: que a las mujeres no se les permita dar la clase del Srimad-Bhagavatam. Creo que esta práctica simboliza la mentalidad de la que hemos hablado. Basándonos en muchas de las citas importantes de Srila Prabhupada podemos demostrar que esa política es completa y auténticamente maya.
Estoy completamente convencida de los deseos de Srila Prabhupada respecto a este asunto. Sin duda alguna, las mujeres tienen motivos fundados para desear dar clases, y el movimiento Hare Krishna tiene la responsabilidad de prepararlas en esta labor de prédica. Necesitamos que muchas personas prediquen de manera experta. Sabemos que nuestra capacidad de comprender la filosofía depende de lo mucho que hablemos de ella. Prabhupada menciona este principio esencial en el Srimad-Bhagavatam, primer canto, capítulo 1, texto 6:
“Oír la exposición [de las Escrituras] y explicarlas es más importante que leerlas. Se puede asimilar el conocimiento de las Escrituras reveladas únicamente oyendo y explicando. Oír se denomina sravana, y explicar se denomina kirtana. Los dos procesos de sravana y kirtana son de vital importancia para la vida espiritual progresiva. Solo puede explicar bien el tema, aquella persona que, por oír sumisamente a la fuente correcta, ha captado el conocimiento trascendental como es debido”.
Prabhupada escribió algunas cartas en las que estableció claramente que las mujeres podían y deberían dar clases del Bhagavatam. Estas son pruebas contundentes y, después de leerlas, podemos ver cuán drásticamente nos hemos desviado de este punto.
“Respecto a que las mujeres den clases: Te he instruido que en el servicio al Señor no hay distinción de casta o credo, color o sexo. En el Bhagavad-gita, el Señor menciona especialmente que incluso una mujer que lo acepta seriamente está destinada a alcanzarlo. Lo que cuenta es que conozca a Krishna y esa es la única cualidad para que una persona pueda hablar. No importa lo que sea. Puede que materialmente una mujer sea menos inteligente que un hombre, pero esa diferencia no existe en la plataforma espiritual. En la plataforma espiritual todas las personas son almas puras. En el plano absoluto no existe esa jerarquía de superior o inferior. Si una mujer puede dar clases de manera apropiada y relevante, debemos escucharla con atención. Esa es nuestra filosofía. Pero si un hombre puede hablar mejor que una mujer, se le debe dar preferencia a él. Aunque una mujer sea menos inteligente, un alma sincera debe tener la oportunidad de hablar porque queremos muchos predicadores, tanto hombres como mujeres”. (Carta para Jai Govinda dasa, 8 de febrero de 1968)
“En cuanto a que los hombres y las mujeres den clases en la mañana, no existe ninguna diferencia. Devotos y devotas pueden dar clases si así lo desean. No hacemos esas designaciones en base al cuerpo, hombre o mujer. La conciencia de Krishna está en la plataforma espiritual”. (Carta para Shyama dasi, 21 de octubre de 1968).
“Por favor, continúa con tu servicio devocional, cocinando, etc., y si así lo deseas, también puedes continuar dando clases del Srimad-Bhagavatam. Las mujeres de nuestro movimiento también pueden predicar muy bien. En realidad, los cuerpos masculinos y femeninos son solo designaciones externas. El Señor Caitanya dijo que, si una persona es brahmanao cualquier otra cosa, si conoce la conciencia de Krishna, se le debe aceptar como guru. Entonces quien quiera dar clases, debe leer y estudiar de forma regular, estudiar el significado y comprenderlo. Sin añadir ni inventarse nada. Así podrá predicar muy bien. La cualificación para dar clases se basa en lo que la persona conoce de la conciencia de Krishhna y de su entrega al proceso. No importa si es hombre o mujer. Por supuesto, en general las mujeres son menos inteligentes, y es mejor que ellas escuchen atentamente y así hablarán adecuadamente”. (Carta para Malati dasi, 25 de diciembre de 1974)
En relación con esta última cita, tengo una historia interesante. Obtuve una fotocopia del resumen del curso de “Destrezas oratorias” que dio J. Swami en Vrindavana. Para mi sorpresa, la carta que acabo de citar se comentó durante una de las clases. El tema era: “¿Las mujeres deberían dar clases?” Mi fotocopia incluía las notas que había hecho uno de los estudiantes, sobre lo que había entendido de la conversación en la clase. Las notas decían que solo existían dos circunstancias aceptables para que las mujeres dieran clases: 1) Si todos los hombres se habían ido del templo a predicar y solo se habían quedado las mujeres, los niños y las niñas, o 2) si las personas que acudían al festival eran estudiantes y querían escuchar acerca de “El rol de las mujeres en la conciencia de Krishna”.
Si te soy sincera, me cuesta entender cómo llegaron a esa conclusión y dudo que esta interpretación se pueda extraer de las sencillas instrucciones de Prabhupada. Escribí a J. Swami, pero no obtuve ninguna respuesta.
Aunque actualmente no nos animamos a pedirle a una hermana espiritual que dé clases, Srila Prabhupada no dudaba en pedirle a sus discípulas que hablaran en público: él practicaba lo que predicaba. En el Lilamrita podemos encontrar numerosos ejemplos en los que Srila Prabhupada pedía a sus discípulas que hablaran en público. En la siguiente carta, Srila Prabhupada expresa su aprecio a Jadurani Prabhu por su capacidad oratoria:
“Cuando llegue a Montreal, recogeré los cuadros seleccionados que ha pintado Jadurani, así como los que se han pintado Gourasundar y Govinda y que se han publicado en el BTG. Jadurani se ha convertido en una buena predicadora. Satsvarupa me ha informado que ella da muy buenas clases. Si montamos un pabellón, traeré a Jadurani para que pueda dar buenas conferencias”. (Carta para Mahapurusha, 28 de marzo de 1968)
Recuerdo a Jadurani Prabhu dando clases iluminadoras llenas de referencias de los shastras hasta por lo menos finales de 1975, en Los Ángeles, bajo el auspicio de Srila Prabhupada. De hecho, ese mismo año en Hawái, Kirtanananda Swami y otro sannyasi se quejaron a Srila Prabhupada. La respuesta de Srila Prabhupada (como se lo contó Ramesvara a Jadurani), fue: “La persona que predica es espiritual y las designaciones de ‘mujer’ o ‘sannyasi’ son materiales”. Desafortunadamente, poco tiempo después el presidente del templo no le permitió dar más clases, porque los hombres se habían perturbado y agitado. Con relación a este tema, Srila Prabhupada había dicho algo muy significativo en un momento anterior. En el año 1972, en Nueva York, a las mujeres se les prohibía meditar en el templo a la hora de la japa. Aparentemente, con el argumento de que los hombres se agitaban, intentaron (y finalmente lo consiguieron) sacar a las mujeres del templo. Prabhupada estaba furioso con esta restricción.
“… y he leído el contenido con gran preocupación. No entiendo por qué se están inventando estas cosas. ¿Acaso esa es nuestra única ocupación, inventarnos reglas nuevas? Ya tenemos nuestro estándar vaishnava. Es suficiente para Madhavacharya, Ramanujacharya, y fue suficiente para el Señor Caitanya, los Seis Goswamis, para Bhaktivinoda Thakura, para mi guru maharaja Bhaktisiddhanta Sarasvati, para mí, para todos los grandes, grandes santos y acharyas de nuestra línea. ¿Por qué es inadecuado para mis discípulos hombres, hasta el punto de inventarse algo nuevo? Eso no es posible. ¿Quién ha aprobado estas cosas de que las mujeres no pueden cantar japa en el templo, no puedan hacer el arati y muchas otras cosas más? Si los brahmacaris se agitan, entonces que se vayan al bosque. Yo nunca aprobé estas cosas. Si los brahmacaris no quieren estar en el templo en presencia de las mujeres, entonces deben irse al bosque en vez de estar en la ciudad de Nueva York, porque en Nueva York hay muchas mujeres. ¿Cómo van a evitar verlas? Lo mejor es que se vayan al bosque para que no vean a ninguna mujer, ya que se agitan tan fácilmente. Pero entonces nadie los verá, y ¿cómo llevaremos a cabo nuestra labor de prédica?” (Carta para Ekayani dasi, 3 de diciembre de 1972).
Srila Prabhupada señala particularmente que toda nuestra sucesión discipular apoya los estándares que él introdujo en ISKCON con relación a las mujeres. ¿Cómo nos hemos vuelto más avanzados que todos los acharyas en cuanto a “mantener a las mujeres en su lugar”, a costa de nuestra labor de prédica?
Para terminar, Prabhu, permíteme incluir algunas citas sobre las mujeres volviéndose gurus. Quiero presentarlas para justificar que las mujeres pueden dar clases del Bhagavatam. Es de sentido común que, si una mujer puede dar iniciación, también puede predicar la filosofía del Bhagavatam a cualquiera.
En primer lugar, existe un precedente en la sampradaya Gaudiya vaishnava. Jahnavi devi, la esposa del Señor Nityananda y Hemlata Thakurani, la hija de Shrivasa Thakura, dieron iniciación diksa a devotos hombres. Está documentado en el Bhakti-ratnakara y el Prema-vilasa, y me lo explicó Nandarani Prabhu, que recientemente regresó de su servicio del BBT en Delhi.
Sin embargo, ¿cómo se aplica a ISKCON? Srila Prabhupada expresó explícitamente su deseo en una carta para Hamsadutta, el 3 de diciembre de 1968:
“Quiero que todos mis hijos e hijas espirituales hereden el título de Bhaktivedanta, para que el título familiar trascendental continúe a través de las generaciones. Todos los que posean el título de Bhaktivedanta podrán iniciar discípulos y discípulas. Tal vez en 1975 mis discípulos y discípulas podrán iniciar y aumentar el número de generaciones. Ese es mi programa”.
Encontré esta carta en la que dice que las mujeres pueden convertirse en maestras espirituales de sus maridos:
“El sistema habitual es que el esposo es el maestro espiritual de la esposa, pero si la esposa puede hacer que el esposo practique el proceso, entonces lo correcto es que el esposo acepte a la esposa como su maestra espiritual. Caitanya Mahaprabhu dice que se debe aceptar como maestro espiritual a cualquiera que practique la ciencia de Krishna, sin tener en cuenta las así llamadas cualidades materiales, como rico o pobre, hombre o mujer, brahmana o sudra”. (Carta para Silavati dasi, 14 de junio de 1969)
Srila Prabhupada reafirma esto en Las enseñanzas del Señor Caitanya:
“Cualquiera que sea la posición que alguien tenga, si está completamente familiarizado con la ciencia de Krishna, con la conciencia de Krishna, puede convertirse en un maestro espiritual fidedigno, iniciador o maestro de la ciencia. En otras palabras, una persona puede convertirse en maestroa espiritual fidedignoa si tiene suficiente conocimiento de la ciencia de Krishna, de la conciencia de Krishna. La posición no depende de una situación específica dentro de la sociedad o del nacimiento. Esta es la conclusión de Sri Caitanya Mahaprabhu, de conformidad con las instrucciones védicas”.
De hecho, todas las citas en la literatura védica afirman que una persona se vuelve guru debido a sus cualificaciones, no por su nacimiento, y esto también se aplica a las mujeres. En lo que se refiere a las enseñanzas y el ejemplo de Sri Caitanya Mahaprabhu, Srila Prabhupada predicó enérgicamente contra la idea de que el nacimiento fuera un motivo de no estar cualificado o cualificada. Si la vida espiritual dependiera del nacimiento, ni siquiera los hombres del movimiento Hare Krishna podrían venerar a la Deidad. ¿Acaso no es tan incorrecto como decir que alguien que nace como mujer no está cualificada para volverse guru o para hablar sobre el Bhagavatam?
La lengua inglesa no nos permite el uso de un pronombre singular que se refiera tanto a los hombres como a las mujeres (o a cualquier ser humano). De esa manera, algunas veces, cuando se usa el pronombre “aquel”, pareciera que se refiere tan solo a los hombres. Cuando el Señor Caitanya afirma: “Aquél que conoce la conciencia de Krishna es un guru”, no significa que “solo los hombres pueden ser cualificados”. En un momento dado, el movimiento Hare Krishna pensaba que únicamente los sannyasis hombres podrían volverse gurus, y llegamos a la conclusión de que esto era “descaradamente ashástrico”.
Como tú sabes, llevo pensando en estos asuntos desde hace un par de años y creo que es el momento de corregir estos errores. Opino que el primer paso para rectificar las faltas en el movimiento Hare Krishna es que el GBC emita una resolución estableciendo que las mujeres pueden dar clases del Srimad-Bhagavatam, o mejor aún, que se las incluya en el cronograma de clases del Srimad-Bhagavatam. Se les debería pedir que dieran clases. Por supuesto, soy muy consciente de que no hay ninguna resolución que les impida hacerlo. Entonces, ¿por qué deberíamos pedir una resolución que lo permita? Creo que este problema está profundamente enraizado y también siento que, si abordamos el tema de que las mujeres den clases, daremos un primer paso concreto para tratar cuestiones mayores. El derecho a dar clases del Bhagavatam que se les niega a las mujeres se ha convertido en una ley tácita y no escrita de ISKCON. Y se impone de manera uniforme. Sin embargo, no está escrita en ningún lugar porque no cuenta con respaldo filosófico. Debido a que esta política va totalmente en contra de las instrucciones de Prabhupada, se debe corregir mediante una resolución del GBC.
Las mujeres devotas deben considerarse maestras y predicadoras, y se las debe respetar. Ellas también son Prabhus y deberían ser tratadas como tales. Que las mujeres den clases del Bhagavatam nos ayudará enormemente a fomentar esa visión, a desechar la idea de que las mujeres son inferiores, etc., y a establecer una condición más saludable y próspera del movimiento Hare Krishna. En este momento, el movimiento Hare Krishna debe superar este problema subyacente. Nuestro crecimiento espiritual, tanto individual como colectivo, depende de la pureza y del conocimiento de nuestras verdades espirituales. Si malinterpretamos las órdenes de Srila Prabhupada, nuestro crecimiento se ralentizará o estancará.
Muchas mujeres han acudido al movimiento para la conciencia de Krishna con deseos genuinos de avanzar en la vida espiritual. ¿Las mujeres han tenido que realizar menos austeridades que los hombres para hacerse devotas? ¿Su sinceridad en la conciencia de Krishna se ha puesto a prueba con menos severidad que la de los hombres? ¿Se las examina de manera diferente? ¿Su adhesión al proceso de la conciencia de Krishna depende de algo más que la realización de la filosofía de la conciencia de Krishna? ¿Están menos ansiosas por predicar? ¿Krishna hace la distinción de que los hombres son más queridos para la prédica que las mujeres? ¿Por qué se les debería negar a las mujeres la función básica de un vaishnava de hablar entre personas devotas?
Después de todo, nuestro principio fundamental es que somos almas espirituales, ni hombres ni mujeres, y que el alma se debe ocupar en el servicio espiritual. Si negamos este principio basándonos en la noción corporal, ¿cómo se puede considerar un principio espiritual? ¿Cómo ayudará eso a difundir el movimiento para la conciencia de Krishna en todo el mundo? ¿Y cómo puede ser espiritualmente saludable o estimulante para las mujeres devotas que se les nieguen ciertos servicios?
Creo que las personas devotas de todo el movimiento Hare Krishna deberían reflexionar seriamente sobre estos asuntos. Por favor, hazme saber qué piensas sobre todo esto.
Tu servidora,
Pranada dasi
P.D. Acabo de recibir una respuesta de J. Swami, en la que explica que no llegaron a una conclusión definitiva en el curso que dio en Vrindavana. Me ha compartido algunos de los argumentos que presentaron los estudiantes hombres en contra de que las mujeres den clases:
- Que las mujeres den clases va en contra del varnashrama.
Mi comentario: ¿Por qué crees que la idea de que una mujer de clases iría en contra de la institución del varnashrama?
2. Los ejemplos de mujeres asumiendo roles de liderazgo en nuestra sampradaya (como el de Jahnavi devi) son inusuales.
Mi comentario: También es inusual que los mlecchas y los yavanas se vuelvan vaishnavas, pero no podemos partir de una mentalidad derrotista sin primero intentar situarnos en un plano transcendental. Eso sería bastante ridículo y dejaría al movimiento para la conciencia de Krishna sin participantes. Si J. Swami insinúa que, por ser inusual, ningún vaishnava en ISKCON lo logrará, entonces podemos señalar que Srila Prabhupada dio iniciación brahmana (incluso a las mujeres) porque aceptaba que nos habíamos situado en la plataforma trascendental. Nos consideraba vaishnavas (o al menos aspirantes) debido a nuestro intento de rendirnos a Krishna y seguir Sus instrucciones. Él siempre nos animó a seguir esforzándonos para llegar a la posición trascendental y volvernos vaishnavas, y explicó claramente que es posible, por la misericordia de Krishna, tanto para los hombres como para las mujeres.
3. Nadie recuerda a ninguna mujer dando clases en frente de Srila Prabhupada.
Mi comentario: Srila Prabhupada sentó un precedente al pedir a sus discípulas que hablaran sobre sus realizaciones durante eventos y ceremonias de Vyasa-puja en su presencia. Si J. Swami está tratando de decir que hay diferencia entre hablar en eventos y dar una clase del Bhagavatam, entonces me gustaría preguntarle cuál es esa diferencia. Prabhupada dejó claro que él escucharía a cualquier persona que hablara de Krishna. Nunca dijo que, si era una mujer, solo podíamos escucharla hablar en un evento. Una acotación interesante: Prabhupada pedía a las mujeres que dirigieran kirtanas en su presencia. ¡Algo que hoy en día se considera revolucionario! Pero ¿por qué?
4. La carta de Prabhupada se tiene que entender de acuerdo con el tiempo, el lugar y las circunstancias. La carta que escribió para Malati, entusiasmándola después de que su esposo se separara de ella, no tiene que aplicarse de manera general.
Mi comentario: En cuanto a que la carta de Prabhupada se debe entender de acuerdo con el tiempo y el lugar, en las cartas que he citado Prabhupada está explicando nuestra filosofía. Él está revelando la visión espiritual basada en el Bhagavatam. No está solamente diciéndole a tal o cual persona que haga tal o cual cosa en un momento determinado para su avance personal. Está explicando y aplicando la filosofía para la conciencia de Krishna. ¿Por qué otro motivo le diría directamente a Jai Govinda dasa que escuchara atentamente a una mujer que estuviera hablando Krishna-katha?
5. D das jugó la carta ganadora al declarar que Srila Prabhupada le dijo a Jadurani que las mujeres no deberían dar clase en el templo si los devotos hombres se perturbaban.
Mi comentario: Llamé a Jadurani para preguntarle acerca de este “Prabhupada dijo” en particular, y me respondió que Prabhupada nunca le había dicho algo así.

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